domingo, 19 de abril de 2020

El buen testimonio en el matrimonio pastoral
Por Pastor Manuel Aranaga
Escribir sobre temas de familia en general, y matrimonio en especial, es una cuestión muy seria y delicada, más aún, si el matrimonio lo componen personas llamadas a un ministerio pastoral, cuya vida, trato y acciones, están sometido constantemente al escrutinio popular.

Este requisito del buen testimonio, es tanto para aspirantes a ministros, como para los ya ordenados. Dios exige a quien anhele o ejerza un ministerio pastoral, que gobierne bien su casa y que tenga a sus hijos en sujeción. No es suficiente el deseo de ministrar, se requiere una vida familiar ejemplar y digna de ser propuesta como modelo, para evitar caer en descrédito y en lazo del diablo. 1Tim 3:1-7.

El matrimonio pastoral es uno de los principales medios del que Dios se vale para evangelizar. Las escrituras afirman que la sujeción de las mujeres hacia sus maridos y  su conducta casta y respetuosa, salvan vidas para Cristo, sin necesidad de emitir una sola palabra 1Pedro 3:1. Basta con una vida matrimonial modélica,  para que muchas personas reconozcan a Jesús como su Señor y salvador. Tristemente hoy día, son muy pocos los matrimonios pastorales que se puedan imitar.

La familia pastoral es una carta abierta de Cristo leída al mundo; tenemos a nuestro alrededor una gran nube de testigos dice Hebreos 12:1. Tanto los fieles como los vecinos conocen muy bien nuestra vida matrimonial y familiar, se dan cuenta de todo; por ello, es menester que el matrimonio pastoral se cuide mucho más que los demás, en tanto constituye referente de fidelidad y amor cristiano.

Pidamos siempre a Dios, sabiduría y fortaleza para que, con la ayuda del Espíritu Santo, podamos siempre tener un matrimonio honroso, según Hebreos 13:4.

¡¡ Animo parejas pastorales!!

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